Rechazando Lo Que No Soy

“Ni me llamo Juan ni tengo bicicleta: rechazando lo que no soy para caminar en lo que Dios dice que soy.”

Juan 1:19-23 (RVR1960)

“Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? 20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. 21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. 22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? 23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.”

La historia:

Una mañana soleada, la noticia corrió como pólvora por el barrio:

¡Alguien se había robado la bicicleta del hijo del panadero! Una bicicleta nueva, roja, con timbre y luces, regalo de cumpleaños. Los vecinos se reunieron en la esquina, indignados.

—Fue un muchacho flaco, con gorra negra —dijo una señora.

—Seguro fue Samuel —acusó otro. Yo lo vi pasar por aquí ayer en la noche.

La bola creció. Pronto llegaron hasta la casa de Samuel. Golpearon la puerta con fuerza.

—¡Salí, Samuel! ¡Sabemos que fuiste vos!

Samuel abrió, confundido y con sueño. No entendía nada.

—¿Yo? ¿Robar una bicicleta? ¡Ni me llamo Pedro y ni tengo bicicleta! —dijo con firmeza.

Todos quedaron en silencio. La respuesta descolocó a los acusadores. No se esperaban esa manera tan rotunda de rechazar la acusación.

Samuel continuó:

—Yo no soy el que ustedes piensan. No soy ladrón, no soy lo que el barrio dice, no cargo con identidades que no me pertenecen. Yo soy hijo de Dios. Y como hijo del Reino, no tomo lo que no es mío, porque mi Padre me suple todo lo que necesito.

La mamá de Samuel salió también:

—Mi hijo ha estado aquí toda la noche. Y no tiene bicicleta. Ni quiere una, porque está ahorrando para comprarse una moto.

Un silencio incómodo llenó la calle. Minutos después, apareció el verdadero culpable: un muchacho de otro barrio, con la bicicleta escondida detrás de un terreno baldío. Fue capturado por la policía.

Los vecinos se avergonzaron. Samuel, en lugar de guardar rencor, les dijo:

—No se preocupen. Esto me sirvió para recordar quién soy. Y si alguna vez vuelven a acusarme falsamente, responderé igual:

“Ni me llamo Pedro ni tengo bicicleta.”

“¡Ni me llamo Pedro y ni tengo bicicleta!”

Esta frase popular puede parecer graciosa, pero hoy la usaremos como una declaración de identidad. No soy lo que el mundo o el sistema dice que soy. ¡yo soy lo que Dios dice que soy!

Introducción:

La frase “Ni me llamo Pedro ni tengo bicicleta” es una forma popular de rechazar una acusación o una identidad falsa. Es una declaración de límites: “Eso no me pertenece”. No lo acepto.”

Asimismo, el Reino de Dios comienza cuando tú sabes quién eres y quién no eres.

No puedes caminar en el llamado divino si vives bajo nombres y cargas que Dios nunca te dio.

I. El Poder de Saber Quién No Eres

➢ Juan el Bautista:

Antes de proclamar quién era, Juan dejó claro quién no era.

Juan 1:20-21 – “Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo… Yo no soy Elías… Yo no soy el profeta.”

✯ Enseñanza clave:

El enemigo quiere confundirte en tu identidad para desviarte de tu propósito.

Así como el nombre hebreo Satanás (שָּׂטָן - satán) significa “acusador”, su estrategia es acusarte, etiquetarte y limitarte.

Pero Dios te llama por nombre y te da una identidad celestial.

Isaías 43:1-7 – “Yo te puse nombre, mío eres tú.”

"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. 4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. 5 No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. 6 Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, 7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice."

Isaías 62:2 – “Y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.

II. No cargues bicicletas ajenas: Soltando cargas que no vienen de Dios

¿Qué representa la “bicicleta”?

➢ Culpa heredada

➢ Acusaciones injustas

➢ Rechazo de otros

➢ Identidades construidas en trauma, religión sin gracia o cultura

➢ Etiquetas que el sistema, o sea, el mundo nos quiere dar. Ejemplo: Las personas de Centroamérica y Sudamérica son consideradas como personas del tercer mundo.

Mateo 11:28-30 – “Venid a mí… y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.”

✯ Hebreo clave: “masa” (מַשָּׂא) = carga, peso, responsabilidad.

Muchas veces llevamos masa que no nos pertenece.

Ejemplo:

➢ David no podía usar la armadura de Saúl porque no le pertenecía (1 Samuel 17:39).

➢ Tú no puedes caminar en la victoria del Reino si estás usando la armadura o identidad de otro.

Aplicación:

– ¿Qué cargas has aceptado que Dios no te dio?

– ¿Qué culpa estás arrastrando que ya fue clavada en la cruz?

III. Mi Verdadera Identidad Está en Cristo

2 Corintios 5:17 – “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es…”

Efesios 2:10 – “Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras…”

Hechura = poiēma (ποίημα) = obra maestra, poema, arte divino.

✯ Identidad de Reino:

➢ Soy ciudadano del cielo (Filipenses 3:20) "Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo"

➢ Soy embajador de Cristo (2 Corintios 5:20) "Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios."

➢ Soy templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19) "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?"

➢ Soy parte del linaje real (1 Pedro 2:9) "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;"

Sí, lo soy en Dios, en mi Señor Jesucristo.

Aplicación práctica:

Cuando el enemigo diga: “Tú no puedes, tú eres un fracaso, tú eres como tu pasado”, tú debes responder: “Ni me llamo Pedro ni tengo bicicleta…”. Yo soy hijo del Rey.”

IV. Transformación a través del Reino

Romanos 12:2 – “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”

Hebreo para “transformar” en contexto del AT: “ḥaláf” (חָלַף) = cambiar, renovar, pasar de uno a otro.

Cuando el Reino se activa en ti, te transforma; no te adapta.

➢ No adaptas la bicicleta ajena

➢ No sigues el molde del mundo

➢ Eres renovado desde dentro

➢ Te traslada, no te deja a medio camino. 

Colosenses 1:10-14 Reina-Valera 1960

"para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; 11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; 12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados"

✯ Conclusión:

Es tiempo de rechazar lo que no te pertenece:

• Nombres que no te definen

• Etiquetas que te limitan

• Cargas que no son tuyas

• “Bicicletas” que te estorban el llamado

Y abrazar lo que el Reino dice de ti:

Efesios 1:4-5 – “Nos escogió en él… para ser adoptados hijos suyos.”

Di si Al llamado de Dios

Haz esta declaración profética:

Hoy me levanto y declaro, con fe y autoridad del Reino, que ni me llamo Juan ni tengo bicicleta; yo rechazo todo apodo, etiqueta o carga que no provenga de Dios.

Yo no cargo con lo que no soy; ningún sistema terrenal me define.

(Romanos 12:2)

Yo soy hijo de Dios — nacido de lo alto, adoptado en amor por el Padre. (Juan 1:12; Romanos 8:15)

Soy heredero del Reino, coheredero con Cristo y partícipe de su victoria. (Romanos 8:17)

Yo vivo libre en Cristo; Su sangre pagó mi rescate y Su gracia me sostiene. (Gálatas 5:1)

Yo he sido llamado con propósito antes de la fundación del mundo. (Efesios 2:10)

Yo estoy lleno del Espíritu de Dios, capacitado para manifestar Su poder y Su amor. (Hechos 1:8)

Yo declaro, que Él me ha dado Su luz — ’ôr (אוֹר) — y en Su luz veremos más luz. (Salmos 36:9)

Así que proclamo: "De que yo camino en identidad, autoridad y plenitud; nada ni nadie podrá detener el destino que el Rey ha trazado para mí. ¡Amén!

Salmos 36:9-10 Reina-Valera 1960

"Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia a los que te conocen, Y tu justicia a los rectos de corazón"

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Descubriendo Tu Propósito en el LOGOS de Dios Parte 1