Eres Capaz de Cumplir Tu Propósito de Vida
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
El versículo 10 enfatiza especialmente:
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
INTRODUCCIÓN
“Dios no nos escoge porque somos buenos candidatos para el trabajo… Él nos hizo para realizar dicho trabajo.”
Muchas personas viven con estas preguntas en el corazón:
¿Tengo realmente un propósito?
¿Seré capaz de cumplir con lo que Dios espera de mí?
¿No me habré quedado corto? ¿No seré “material de segunda”?
La cultura constantemente nos compara:
Comparaciones en redes sociales,
Presión familiar,
Fracasos del pasado que nos persiguen.
Pero Efesios 2:10 nos revela algo poderoso: No eres un accidente espiritual; eres un diseño intencional.
Dios ya proveyó todo lo necesario para que cumplas el propósito para el cual fuiste creado.
Hoy vamos a recorrer Efesios 2:1-10 y veremos tres grandes verdades:
1. De dónde nos sacó Dios (vv.1-3) – nuestro pasado sin propósito.
2. Lo que Dios hizo en nosotros por gracia (vv.4-9) – nuestra nueva posición.
3. Lo que Dios planeó para nosotros (v.10) – nuestro propósito preparado.
Al final llegaremos a esta declaración:
“No tenemos otra opción, para esto hemos nacido. Somos más que vencedores por medio de Cristo Jesús nuestro Señor” (cf. Ro. 8:37). "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó."
I. DE DÓNDE NOS SACÓ DIOS: SIN VIDA, SIN RUMBO, SIN PROPÓSITO (Efesios 2:1-3)
Lee: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados…”
1.1. “Muertos” pero caminando
Pablo no dice: “estaban enfermos”, dice: “muertos en delitos y pecados”.
Estábamos: Vivos físicamente, activos moral y religiosamente quizá, pero espiritualmente muertos delante de Dios.
Un muerto: No responde, no escucha, no se dirige a ningún lugar por sí mismo.
Así estábamos espiritualmente: Sin sensibilidad a Dios, sin dirección del cielo, sin capacidad de cumplir un propósito eterno.
1.2. Caminando según el curso de este mundo
“…en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo…” (v.2)
Antes, nuestra “filosofía de vida” la definía: la moda del momento, la presión del sistema, los valores de una cultura caída.
No vivíamos según el diseño del Creador, sino: según lo que parecía cómodo, según lo que todos hacían, según nuestras propias pasiones.
1.3. Bajo una influencia equivocada
“…conforme al príncipe de la potestad del aire…” (v.2)
“…haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos…” (v.3)
No solo era una mala etapa, era una esclavitud real:
Influencia espiritual: el príncipe de la potestad del aire.
Influencia interna: deseos desordenados, pensamientos torcidos.
Aplicación:
Antes de Cristo, podíamos tener sueños, metas humanas, proyectos… pero no teníamos un propósito eterno, porque estábamos: desconectados del Diseñador, arrastrados por otro sistema, incapaces de agradar a Dios.
Dios siempre empieza recordándonos de dónde nos sacó, para después mostrarnos adónde quiere llevarnos.
1 Corintios 1:22-31 | Reina-Valera 1960
"22 Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; 23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; 24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. 25 Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.
26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia. 30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor."
II. LO QUE DIOS HIZO EN NOSOTROS POR GRACIA: NUEVA VIDA, NUEVA POSICIÓN(Efesios 2:4-9)
Aquí viene el giro más poderoso de la historia:
“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó…” (v.4)
2.1. “Pero Dios…”
Dos palabras que cambian toda la historia de tu vida: “Pero Dios”.
Estábamos muertos… pero Dios.
Estábamos sin propósito… pero Dios.
Éramos por naturaleza hijos de ira… pero Dios.
No cambiaste por tu fuerza de voluntad, no te salvó tu “buen corazón”, no fue tu disciplina espiritual.
Fue Dios, rico en misericordia.
2.2. Nos dio vida, nos resucitó, nos sentó
“Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo… y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.” (vv.5-6) [5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,]
Nota la secuencia:
Nos dio vida → nuevo nacimiento.
Nos resucitó → dejaste la tumba espiritual.
Nos sentó en lugares celestiales → nueva posición de autoridad, ciudadanía celestial.
Dios no solo te sacó del infierno, sino que te introdujo en una nueva esfera de existencia:
Ahora perteneces a otro reino,
Estás bajo otro gobierno,
Vives para otros propósitos.
2.3. Todo por gracia, no por obras
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” (vv.8-9)
Tu salvación:
No empezó en tu esfuerzo,
No se sostiene en tu capacidad,
No será completada por tus méritos.
Dios está dejando claro: No eres salvo por tus obras… pero fuiste salvo para buenas obras.
Y eso nos lleva al versículo clave.
III. LO QUE DIOS PLANEÓ PARA NOSOTROS: OBRA MAESTRA CON PROPÓSITO (Efesios 2:10)
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
Este versículo responde a muchas preguntas del corazón.
3.1. “Somos hechura suya”: Eres obra maestra, no producto de serie
La palabra griega para “hechura” es poiēma. De ahí viene nuestra palabra “poema”.
Significa: obra de arte, pieza trabajada, obra maestra.
No eres algo hecho al azar; eres una pieza intencional, diseñada.
Dios no te mira y dice: “A ver qué hago con este hermano”. No. Él dice: “Yo mismo lo formé. Es mi obra, mi diseño, mi proyecto.”
Aplicación:
Deja de decir: “No sirvo para nada.”, “Cualquiera lo haría mejor que yo.”, “Dios se equivocó conmigo.”
No es humildad negar lo que Dios afirma: Eres hechura SUYA.
3.2. “Creados en Cristo Jesús para buenas obras”: Diseñados con propósito
Nota que Pablo no dice: “llamados a hacer buenas obras”, sino: “creados en Cristo Jesús para buenas obras”.
La palabra “creados” habla de un acto intencional. Cuando Dios te regeneró en Cristo, te diseñó con una asignación.
No fuiste salvado solo para ir al cielo. Fuiste salvado para manifestar el Reino aquí en la tierra.
Tu vida tiene una asignación específica: buenas obras que revelan el carácter de tu Rey.
Tu propósito no es impresionar a la gente; es reflejar a Cristo en el lugar donde Él te colocó.
3.3. “Las cuales Dios preparó de antemano”: Tu historia es entrenamiento, no desperdicio
La frase “preparó de antemano” viene de una palabra griega que implica: “Planear antes, preparar el camino antes de tiempo”.
Antes de que llegaras a este momento: Dios ya conocía tus heridas, tus procesos, tus caídas, tus victorias.
No todo lo que te pasó fue voluntad de Dios, pero Dios ha usado todo para formarte, para equiparte.
“Mira la vida que has tenido, todo ha sido una preparación para equiparte de las herramientas necesarias para este momento. Si te crearon para impactar e influenciar el lugar donde estás en este momento de la historia…”
Nada de lo que has vivido es basura en las manos de Dios.
Tus fracasos te dieron compasión.
Tus dolores te dieron sensibilidad.
Tus procesos te dieron autoridad.
Aplicación práctica:
En lugar de decir: “perdí años de mi vida”, di: “Dios ha usado cada capítulo para equiparme. Ahora estoy listo para cumplir mi asignación.”
3.4. “Para que anduviésemos en ellas”: No es teoría, es caminar diario
“Andar” en la Biblia habla de estilo de vida, no de un evento.
No son: “dos buenas obras al año”, ni “momentos espirituales especiales”.
Es: vivir diariamente consciente de tu propósito, obedecer en lo práctico lo que Dios te manda, hacer de tu vida una respuesta constante a la voluntad de Dios. Dios no te creó para admirar tu propósito, sino para caminar en él.
IV. APLICACIÓN: ¿CÓMO CAMINAR EN LO QUE DIOS PREPARÓ PARA TI?
Aquí conectas con frases que ya tienes:
“Camina y cumple tu asignación… Ve y haz lo que te toca hacer… ¡Conquista!”
4.1. Ajusta tu identidad a la Palabra, no a tus emociones
Deja de verte como “imposible”, “incapaz”, “equivocado”.
Comienza a verte como Dios te define: hechura suya, creado en Cristo Jesús, ciudadano del Reino, Destinado a buenas obras.
Dios no nos escoge porque somos buenos candidatos… Él nos hizo para ese trabajo.
4.2. Interpreta tu historia como entrenamiento
Haz un recorrido mental: tu familia, tus crisis, los tiempos de escasez, los momentos de vergüenza, las temporadas de silencio.
Y declara: “Nada de esto fue en vano. Dios usó todo para equiparme para este momento.”
Romanos 8:28 respalda esto:
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
4.3. Obedece hoy en lo que ya sabes
Muchos dicen: “Señor, muéstrame mi propósito”, Pero no están obedeciendo las cosas básicas: amar a su familia, servir en lo pequeño, Ser fiel a lo que ya tienen.
Dios revela el siguiente paso al que obedece el paso actual.
No puedes pedir una dirección nueva si ignoras la dirección que ya te dio.
¿Qué fue lo último que Dios te pidió y todavía no has obedecido?
Ahí mismo está tu siguiente paso en tu propósito.
4.4. Confía en el poder de Cristo en ti
Efesios 2:10 te dice que eres capaz,
[10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas."]
Romanos 8:37 te dice:
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” (Ro. 8:37)
No eres más que vencedor: por tu fuerza, por tu carácter, por tu disciplina.
Eres más que vencedor: “por medio de aquel que nos amó”.
Cristo en ti: te da fuerza cuando tu carne se quiere rendir, te da gracia cuando tu pasado te acusa, te da poder cuando tus recursos parecen insuficientes.
CONCLUSIÓN: PARA ESTO HEMOS NACIDO
Vuelve a leer Efesios 2:10 en voz alta y despacio.
[Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.]
Luego cierra con esta declaración:
Dios ya proveyó todos los elementos necesarios para realizar el trabajo que se me fue asignado. Para eso yo fui creado, para eso yo existo.
Yo camino y cumplo mi asignación, porque soy capaz de realizarla. Ese es mi propósito.
No estás en esta generación por accidente.
No estás en tu ciudad por casualidad.
No estás en tu iglesia por error.
Dios te colocó en este momento de la historia para impactar e influenciar el lugar donde estás con las buenas obras que Él preparó desde antes.
Por eso podemos decir: “No tenemos otra opción, para esto hemos nacido. Somos más que vencedores, por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.”
Llamado final
A los que no han nacido de nuevo: Invítalos a venir a Cristo, a dejar el estado de “muertos en delitos y pecados”, a recibir la vida nueva que los introduce a su verdadero propósito.
A los que están en Cristo pero se sienten incapaces o fracasados: Llama a que se reconcilien con su historia, a que renuncien a la mentira de “no sirvo”, a que se levanten a caminar en las obras que Dios ya preparó.
Oración:
Señor, gracias, porque no soy un accidente, soy tu hechura.
Perdóname por creer mentiras sobre mí.
Hoy me alineo a tu verdad:
fui creado en Cristo Jesús para buenas obras,
las que tú preparaste de antemano.
Decido caminar en ellas.
Llévame a vivir el propósito para el cual nací.
En el nombre de Jesús. Amén.